|
||
| Haití | ||
| En un año marcado por la
turbulencia política y manifestaciones
callejeras de descontento, los medios haitianos encararon
la violencia, la intolerancia y un sistema judicial
corrupto. El presidente René Préval, quien le siguió en el cargo al presidente Jean-Bertrand Aristide en 1995, disolvió al Parlamento en enero, pero no convocó a nuevas elecciones. Para finales de año, las elecciones estaban programadas para marzo del 2000. Los partidarios de Lavalas Family (FL), la facción lidereada por Aristide que se escindió del movimiento dominante -llamado Lavalas-, se volcaron a las calles en una serie de manifestaciones que se tornaron violentas. Después de que la radioemisora independiente Radio Galaxie condenara a los partidarios de FL que interrumpieron una manifestación contra la violencia realizada el 28 de mayo, la emisora recibió unas llamadas telefónicas en las que se advertía a los empleados que no transmitieran ese tipo de reportaje, a menos que quisieran «acabar como el antiguo jefe de ustedes». (El ex director de la emisora, Félix Lamy, desapareció en 1991.) El periodismo independiente se ha abierto camino desde que Haití volvió a la democracia en 1994, y actualmente no existen iniciativas sistemáticas para limitar la libertad de prensa. Pero los periodistas aún enfrentan peligros cuando tratan temas vedados. Raymond Joseph, jefe de redacción y copresidente de Haiti-Observateur, un semanario publicado en Nueva York y que también se distribuye en Haití, informó al CPJ que las autoridades fiscales haitianas han hostigado a su revista como represalia por sus reportajes sobre el tráfico de drogas. Joseph señaló que en la segunda mitad del año la distribución de Haiti-Observateur fue detenida por motivos burocráticos y se le exigió pagar impuestos atrasados, pese a que según las leyes de Haití las publicaciones están exentas de pagar impuestos. El sistema judicial haitiano es disfuncional: un 80 por ciento de los prisioneros aguardan juicio en cualquier momento dado. Los periodistas locales llenan el vacío al exponer los peores abusos. «Si la prensa no publica [un caso en que se detiene por tiempo prolongado a un individuo antes de someterle a juicio], podemos olvidarnos de esa persona una vez que ingrese a la cárcel», declaró Jean Monard Métellus, jefe de noticias de Radio Galaxie. «Cuando la ley no se aplica, la prensa no puede mantenerse neutral». Debido al alto índice de
analfabetismo de Haití, la radio sirve de
principal medio de comunicación, con docenas
de radioemisoras de FM en las bandas sonoras. El
país tiene dos periódicos
principales, Le Matin y Le Nouvelliste. Circulan
además tres semanarios, tanto en Estados
Unidos como en Haití: Haïti-Observateur,
Haïti Progrès, y Haïti En Marche. En octubre, a estos
periódicos se sumó el primer
semanario de lengua inglesa del país, The
Haitian Times. Su editor es el ex reportero de The New
York Times Garry Pierre-Pierre, y su jefe de
redacción Yves Colon, de The Miami Herald.
Este semanario a todo color intenta llegar a un nutrido
público lector de haitianos que habla
inglés, francés y creole, tanto
dentro del país como en el extranjero. |