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| Trinidad y Tobago | ||
| Aunque el gobierno del primer ministro Basdeo
Panday presionó a los periodistas para que
reportaran solamente los aspectos positivos de la vida
nacional, varios incidentes violentos pusieron de relieve
la relación de confrontación entre
el oficialismo y los medios. El gobierno de Panday fundó la National Broadcasting Network (NBN), que aglomera a varios canales de televisión y radioemisoras de propiedad estatal en una sola entidad corporativa. Panday instó a la NBN a celebrar «la buena ciudadanía y los logros exitosos comunitarios» en sus informativos. A principios de mayo, el ministro de Información, Rupert Griffith, suplantó la transmisión de un programa de noticias en Trinidad y Tobago Television, parte de la red NBN, para mostrar tomas de Panday mientras presidía la inauguración de un evento público. Durante la segunda Conferencia de Medios del Caribe, realizada en Puerto España en mayo, Panday rehusó una vez más firmar la Declaración de Chapultepec, documento que enuncia los principios fundamentales de la libertad de prensa, y que es auspiciado por la Sociedad Interamericana de Prensa. Panday había dicho que no firmaría el documento a menos que se introdujera una disposición de repudio «al derecho irrefrenado de la prensa de publicar lo que quiera». Los tres principales diarios del país, Daily Express, Trinidad Guardian, y Newsday critican de forma regular al gobierno, pero esto puede salir caro. El 25 de mayo, dos reporteros del Newsday sufrieron palizas a manos de la policía mientras cubrían una manifestación. En un comentario editorial sobre el incidente, el Daily Express dijo que a los periodistas se les atacó porque eran «miembros de la profesión a la que el gobierno de Trinidad y Tobago le encanta odiar». Los periodistas locales informaron que en
junio, el camarógrafo independiente Dave
Rodríguez también
recibió una paliza a manos de la
policía, luego de ser arrestado cuando
trabajaba en un reportaje sobre la
discriminación racial en un club nocturno
local. |