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HONDURAS
Hubo señales de que el clima para la libertad de prensa
mejoró este año con el presidente Ricardo Maduro,
del Partido Nacional (PN), quien asumió el cargo el 27 de
enero. Maduro se ha mostrado más tolerante ante las críticas
que su predecesor, Carlos Roberto Flores Facussé, y hasta
el momento no ha intentado cooptar a la prensa. Sin embargo, algunos
periodistas advirtieron que aún era demasiado pronto para
saber si la actitud de Maduro significaba un cambio real.
La compleja red de relaciones personales y empresariales entre
los dueños de medios y los partidos políticos continúa
comprometiendo la independencia de los principales medios. El ex
presidente Flores es dueño del diario La Tribuna, vocero
del opositor Partido Liberal (PL). Jaime Rosenthal Oliva, empresario
e influyente político del PL, es dueño del Canal 11
y del diario El Tiempo. Asimismo, el empresario y político
del PL Víctor Bendeck Ramírez controla el Canal 13
y la emisora Radio Reloj.
El 10 de julio, en un anuncio publicado en El Tiempo, Canal 13
y Radio Reloj acusaron a funcionarios del gobierno de retirarles
la publicidad estatal debido a la crítica cobertura informativa
que dieron a un viaje secreto que el presidente Maduro hizo a Italia
en el mes de junio.
En febrero Vera Sofía Rubí, ex contralora general,
presentó una demanda penal contra la periodista Sandra Maribel
Sánchez, directora de dos programas de radio semanales transmitidos
por la emisora Radio América, de Tegucigalpa. Rubí
acusó a Sánchez de «interceptación de
llamadas telefónicas y violación de secretos»
y de «ejercicio ilegal del periodismo». (De conformidad
con la ley hondureña, los periodistas deben inscribirse en
una asociación profesional llamada colegio. Sánchez
es graduada de periodismo pero jamás se inscribió
en el colegio de periodistas.)
La demanda contra Sánchez se produjo luego de que ella revelara
en enero el contenido de una cinta de grabación, en la cual
se escuchaba una conversación que Rubí sostuvo en
1999 con el entonces presidente de la Corte Suprema de Justicia,
Oscar Armando Ávila Banegas. En la grabación, Rubí
y Ávila hablaban sobre cómo influir en el resultado
de varios casos de corrupción sonados. En el momento en que
se dio a conocer la grabación, cuya autenticidad no fue cuestionada,
Rubí era candidata a ocupar una plaza en la Corte Suprema.
A fines de enero, el comité encargado de aprobar a los candidatos
rechazó la candidatura de Rubí. Desde octubre, la
demanda de Rubí contra Sánchez permanece estancada,
y los colegas de Sánchez seguían presionando para
obtener un fallo judicial.
Los periodistas hondureños siguen siendo vulnerables a los
sobornos y demás presiones económicas debido a los
bajos salarios que reciben. El periodismo de investigación
es casi inexistente. Injuriar a los funcionarios públicos
es un delito sancionable con hasta cuatro años de prisión
(hasta seis años si se injuria al presidente), según
el Artículo 345 del Código Penal.
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