|
|
|
URUGUAY
Aun cuando en Uruguay se respeta, en general, la libertad de prensa,
la actual crisis económica ha afectado la diversidad y la
independencia de los medios. Los periodistas también continúan
luchando por obtener información del gobierno, inclusive
mientras los legisladores consideran un proyecto de ley que amplía
el acceso a dicha información.
Durante el gobierno del mandatario Jorge Batlle, las presiones
directas contra los periodistas y la prensa han disminuido en comparación
con gobiernos anteriores. Sin embargo, de acuerdo con la Asociación
de la Prensa Uruguaya, la larga crisis económica ha forzado
a las organizaciones de noticias a despedir a muchos periodistas.
Algunos de los que continúan con empleo han debido recurrir
a la autocensura para evitar perder el trabajo.
En un país donde muchas publicaciones dependen casi exclusivamente
de la publicidad del gobierno, periodistas y dueños de medios
están preocupados porque los organismos y las empresas estatales
siguen negando publicidad a los medios críticos, a la vez
que recompensan a los medios que les dan una cobertura favorable.
Varias organizaciones de noticias han cerrado sus puertas en los
últimos dos años, y los periodistas especulan que
otras pueden imitarlas, lo cual limitaría aún más
la diversidad de opiniones.
En octubre, la Cámara de Diputados aprobó un proyecto
de ley sobre el derecho a la información que fue presentado
por primera vez en 1996. La medida, que el Senado consideraba a
fines de año, garantiza el acceso a documentos de gobierno,
así como el derecho al acceso, sin que medie una orden judicial,
a los registros públicos que contengan información
personal. Dicha legislación se necesita de modo urgente en
Uruguay, donde los organismos estatales tienen fama de negarse a
entregar al público inclusive la información más
básica. Algunos periodistas dudan que el Senado apruebe la
ley con celeridad, y culpan a los políticos por la falta
de interés y a las organizaciones de periodistas por no generar
conciencia acerca de la importancia de esta ley.
Las radioemisoras desde hace mucho están divididas sobre
el tema de las emisoras comunitarias: actualmente decenas de radios
comunitarias funcionan sin el permiso para transmitir, a pesar de
haberlo solicitado hace años. Las radios comerciales dicen
que las radios comunitarias interfieren sus frecuencias, pero estas
últimas plantean que no tienen los medios para comprar frecuencias,
las cuales se subastan al mejor postor. En octubre del 2001 la URSEC,
ente regulatorio de las telecomunicaciones, convocó a negociaciones
sobre el tema. En noviembre del 2002, la URSEC envió una
propuesta al Ejecutivo que tenía por objeto crear un marco
legal en el cual pudieran operar las emisoras comunitarias. La propuesta
continuaba en estudio a fines de año.
Uruguay todavía tiene varias leyes que restringen la libertad
de expresión, entre ellas las disposiciones sobre desacato,
que penalizan los insultos a funcionarios públicos. Además,
varios artículos del Código Penal y de la Ley de Prensa
prevén condenas de prisión por el delito de difamación,
aunque el CPJ no ha documentado ningún caso reciente en que
un periodista haya sido encarcelado conforme a estas disposiciones.
|