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In Cuban releases, victory came from failure

While the Cuban government remains silent over Antonio Villarreal, Léster González Pentón, Luis Milán, José Luis García Paneque, and Pablo Pacheco Ávila—the five imprisoned Cuban journalists and dissidents to be released soon—the media are filled with headlines declaring victory for many.

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Some consider the Catholic Church as the major winner in the expected releases, which are to eventually include 47 other political detainees. Others highlight Guillermo Fariñas, a dissident on a hunger strike for the last four months. The majority link the latest developments to dissident Orlando Zapata Tamayo’s death, the courage of the Damas de Blanco (Ladies in White), and Fariñas’ hunger strike.

The real cause, in fact, is more than five decades of economic failure that led the tropical dictatorship to the worst crisis in its history, one that will lead to the nation’s collapse without new subsidies.

By releasing 52 dissidents out of an overall 75 prisoners of conscience, the Cuban government would sort out certain obstacles. First, it would silence demands by Amnesty International and leave the Damas de Blanco with no grounds for their plight on behalf of their imprisoned family members. Second, it would support Spain’s proposal to eliminate the EU’s Common Position imposing restrictions on Cuba. Third, it would provide Representative Collin Peterson, U.S. House Agriculture Committee chairman, with evidence to support a bill that lifts restrictions over travel to Cuba and paves the way to agricultural exchange.

The release of political prisoners is certainly great news. At this time, we only have five dissidents going into exile, and the promise to free more. It’s important to see what happens in the next three or four months, a period in which the government agreed to release 47 dissidents. It is important to see what will happen if Spanish Minister of Foreign Affairs Miguel Ángel Moratinos does not gather enough votes in the European Parliament to eliminate the Common Position, or if Representative Peterson does not get his bill passed in the U.S. Congress.

On the other hand, it will be interesting to see whether the “fruitful” dialogue with the church leads to dialogue with Cubans on the island, and whether they are finally granted the freedom and rights they have been deprived. Only then we will be able to speak of the victory of Zapata’s ideals, the efforts of Guillermo Fariñas, the group of 75, the Damas de Blanco, and thousands of Cubans who have fueled this movement towards freedom and respect for human rights.

Vázquez Portal, a Cuban writer and journalist, was arrested in March 2003 and served more than a year in prison. A 2003 CPJ International Press Freedom Awardee, he now lives in exile in Miami. 

En liberaciones cubanas, la victoria proviene del fracaso

Mientras el régimen cubano guarda silencio sobre el destierro de Antonio Villarreal, Léster Pentón, Luis Milían, José Luis García Paneque y Pablo Pacheco, y la promesa de liberación de otros 47 presos políticos que anunciara el miércoles en un comunicado el Arzobispado de la Habana, los medios de prensa están abarrotados de titulares que distribuyen éxitos a diestras y siniestra.

Unos consideran que la Iglesia Católica es la gran triunfadora. Otros exaltan la actitud de Guillermo Fariñas, quien ha permanecido en huelga de hambre durante más de cuatro meses. Los más vinculan al hecho la notoriedad que alcanzó la muerte de Orlando Zapata Tamayo, subseguida por la valentía de las Damas de Blanco y coronada con el largo ayuno de Fariñas.

El real triunfo corresponde a 51 años de fracasos económicos que han puesto a la dictadura tropical en el peor de los atolladeros y del cual sólo saldría con el auxilio de nuevos subsidios que eviten el colapso final.

Al liberar los 52 presos restantes del Grupo de los 75, el gobierno cubano salvaría ciertos obstáculos concretos. Primero, acalla los reclamos de Amnistía Internacional que sólo reconoce a estos 52 como presos de conciencia y, con ello, deja sin fundamento el discurso que las Damas de Blanco han defendido desde hace más de siete años. Segundo, respalda la propuesta del gobierno español para la eliminación de la denominada “posición común” de la Unión Europea. Tercero, entrega al Presidente del Comité de Agricultura de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos, Collin Peterson, elementos para defender y apoyar el proyecto de ley que levantaría la restricción de viajes de estadounidenses a la isla y facilitaría la venta de productos agrícolas.

Indudablemente que es una excelente noticias. Pero, hasta ahora sólo tenemos cinco destierros y una promesa de liberación. Habría que ver qué ocurre dentro de tres o cuatro meses, plazo que han puesto para hacer realidad su compromiso con la Iglesia Católica, cuando Miguel Ángel Moratinos, ministro de relaciones exteriores español, no pueda conseguir unanimidad en el Parlamento Europeo para eliminar la posición común, o Peterson no logre pasar el proyecto de ley.

Por otro lado, habría que ver si tras este “fructífero” diálogo con la iglesia viene el diálogo con el pueblo y se le otorgan todas las libertades y derechos de los que han sido privados. Recién entonces podríamos hablar de un triunfo del pensamiento de Zapata Tamayo, la lucha de Fariñas, el Grupo de los 75, las Damas de Blancos y miles de cubanos más que han empedrado este largo camino hacia la libertad y el respeto de los derechos fundamentales del ser humano.

 

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