Nueva York, 11 de febrero de 2011--El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ, por
sus siglas en inglés) condenó el violento ataque ocurrido el miércoles contra
dos grupos de medios en la ciudad mexicana de Torreón, en el estado de
Coahuila, en el cual un ingeniero de televisión fue asesinado a balazos y
equipamiento destruido y robado.
"Una vez más
los medios mexicanos están en la primera línea de la guerra entre
narcotraficantes", aseguró Carlos Lauría, coordinador senior del programa de
las Américas del CPJ. "El gobierno federal debe adoptar medidas concretas para
proteger la libertad de expresión consagrada en la constitución".
Un grupo de individuos armados irrumpieron en la planta
de transmisión del Grupo Multimedios Laguna, según entrevistas del CPJ e
informes de la prensa local. Los asaltantes dispararon contra Rodolfo Ochoa
Moreno, de 27 años, que llamaba a la policía, mientras destruían y robaban
equipos, señaló Juan Carlos Zuñiga, un conocido presentador del grupo de
medios. Heriberto Gallegos, gerente de la emisora Radiorama Laguna, ubicada en
las inmediaciones, informó que los sujetos también irrumpieron en las
instalaciones de esa emisora y estropearon sus equipos.
Gallegos aseguró que el ataque fue dirigido a generar
pánico entre el público de Torreón, una ciudad grande en el centro-norte de
México y un campo de batalla entre dos carteles de la droga rivales. "Ambos
quieren demostrar su poder. Ambos quieren demostrar que el gobierno no los
puede controlar y que la gente tiene que hacer lo que quieran", indicó
Gallegos.
El Grupo Multimedios ha sido blanco de los
narcotraficantes en varias ocasiones desde 2009, según la investigación el CPJ.
Eliseo Barrón, un reportero y fotógrafo del diario La Opinión de Torreón, uno de los periódicos del grupo, fue secuestrado y asesinado ese año. Jaime Canales, camarógrafo del grupo, figuraba
entre varios de los periodistas secuestrados en julio para obligar a la empresa de medios y otra emisora a emitir videos
realizados por un cartel de la droga.
Zuñiga indicó que el Grupo Multimedios Laguna no cubre
crimen organizado por miedo a represalias de los narcotraficantes.
La violencia del narcotráfico ha convertido a México
en uno de los países más peligrosos para la prensa, según una investigación del CPJ. Diez
periodistas fueron asesinados en el país en 2010, al menos tres en represalia
directa por su trabajo periodístico. El CPJ continúa investigando para
determinar si las otras siete muertes estuvieron relacionadas con el trabajo de
las víctimas.

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