Un juez federal falló a favor del periodista James Risen, quien invocó la Primera Enmienda para proteger una fuente confidencial. El Comité de Reporteros para la Libertad de Prensa (RCFP, por sus siglas en inglés) y otros grupos afirmaron que el fallo era una importante victoria para la prensa. El Departamento de Justicia, que apeló la decisión judicial, siguió adoptando una posición agresiva y presentó acusaciones penales contra personas que filtran información clasificada. Varias asociaciones de prensa estadounidenses mostraron preocupación por el creciente número de expedientes judiciales que fueron sellados por la Corte Suprema. El CPJ informó que el Departamento de Estado no cumplió en su primer año con la implementación de la Ley de Libertad de Prensa Daniel Pearl, que exige que las cuestiones sobre libertad de prensa sean incorporadas a los informes anuales del organismo sobre derechos humanos en cada país. WikiLeaks volvió a acaparar titulares cuando divulgó miles de cables diplomáticos estadounidenses que fueron clasificados y sin editar. Un periodista etíope fue obligado a abandonar su país luego de ser citado en uno de los cables. La policía en cinco ciudades arrestó a periodistas y fotógrafos que cubrían las manifestaciones del grupo Ocupa Wall Street, a menudo aduciendo que los periodistas no contaban con acreditación suficiente. Por lo menos otros tres periodistas que cubrían los acontecimientos del movimiento Ocupa fueron atacados por manifestantes o por efectivos de la policía.




