Carlos Lauría/Coordinador Senior del programa de las Américas
Al reafirmar la autonomía e independencia del sistema
regional de derechos humanos y rechazar intentos de neutralizar el trabajo de
la Comisión Interamericana de
Derechos Humanos (CIDH) y su relatoría especial para
la libertad de expresión, la Organización
de los Estados Americanos (OEA) optó por rechazar propuestas que hubieran resultado
que los ciudadanos en todo el hemisferio sean más vulnerables a las violaciones
a los derechos humanos.
La asamblea
extraordinaria de la OEA, llevada a
cabo el viernes en la sede de la organización en Washington, D.C., adoptó una
resolución donde los 35 estados miembro ratificaron la atribución de la
comisión de continuar recibiendo contribuciones voluntarias. Analistas y
defensores de derechos humanos afirman que la decisión fue un golpe a los
países de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, conocida
como ALBA, que habían presionado para excluir fuentes de financiamiento
externas para la CIDH.
