Se trata de una espada de doble filo. La tecnología facilitó tanto la vida de los periodistas y al mismo tiempo la hizo mucho más difícil. Inclusive en los países menos desarrollados, en donde obras sencillas de infraestructura como rutas pavimentadas constituyen un lujo, el acceso a los teléfonos celulares, la portabilidad de los sistemas de transmisión satelital, el crecimiento de las plataformas de distribución y la popularidad de los canales de noticias de 24 horas permiten que la información ingrese a los hogares de cientos de millones de personas al mismo tiempo.


