La Corte Suprema de Justicia resolvió en marzo que el gobierno debía aplicar un equilibrio razonable en la distribución de la publicidad oficial. Al dictar su fallo en un caso planteado en 2006 por Editorial Perfil, la mayor empresa editora de revistas del país, la corte intentó frenar la vieja práctica de recompensar a los medios afines al gobierno con publicidad oficial, mientras se castiga a la prensa crítica negándole avisos. No obstante, Perfil y otros críticos del gobierno adujeron que la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner, quien ganó la reelección en octubre, siguió utilizando el mismo sistema de distribución no equitativa. Las relaciones entre el Grupo Clarín, el mayor conglomerado de medios del país, y el gobierno de Kirchner empeoró en marzo luego de que manifestantes, incluyendo a miembros del sindicato de Camioneros, bloquearan las salidas para camiones en la planta impresora del diario Clarín, impidiendo que la edición dominical del periódico fuese distribuida. La circulación del diario La Nación también se vio interrumpida durante varias horas. En diciembre, Kirchner firmó una medida que obligaba al único fabricante de papel para periódicos, Papel Prensa, a someterse a la regulación del gobierno. Grupos de editores indicaron que éste era otro ataque a Clarín y La Nación, que son dueños de una participación mayoritaria en la empresa. El Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) documentó una serie de abusos en el interior del país, incluyendo un ataque a un periodista radial, un caso de incendio intencional y un episodio en el cual se disparó contra un equipo de camarógrafos. Un tribunal federal sentenció en octubre a 16 ex militares a condenas a prisión entre 18 años y cadena perpetua por el asesinato del periodista Rodolfo Walsh y otras 85 personas durante la dictadura militar argentina de los años 1976-83.
