Por Javier Garza/Subdirector Editorial de El Siglo de Torreón
Eran las tres de la mañana del martes 15
de noviembre de 2011 cuando un automóvil se estacionó frente a la puerta
del edificio del periódico El Siglo de
Torreón, el diario de mayor circulación en los estados de Coahuila y
Durango en el norte de México. El conductor subió el auto a la banqueta, lo
roció de gasolina y le prendió fuego. Desde otro automóvil, dispararon una
ráfaga de AK-47 contra una oficina de ventas del mismo periódico al otro lado
de la calle.
El ataque duró menos de cinco minutos,
tiempo suficiente para cometerlo con total libertad. Afortunadamente, los
accesos al edificio estaban cerrados a esa hora y los trabajadores que quedaban
adentro se encontraban en el área de prensa, resguardados de la agresión. Nunca
supimos quiénes quemaron el automóvil y dispararon contra las oficinas. Durante
ese 15 de noviembre recibimos llamadas de todo tipo de autoridades prometiendo
una investigación a fondo que nunca se hizo.