Nueva York, 8 de julio del 2003—El Comité para la Protección
de los Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés) contempla con
alarma las recientes amenazas contra dos comunicadores guatemaltecos,
así como el allanamiento del hogar de un reportero, hecho éste
en el que se robaron las notas de una investigación periodística.
Estos incidentes son los más recientes de una ola de amenazas y
ataques contra los periodistas guatemaltecos en los últimos meses,
agresiones que el CPJ condenó en una carta fechada 26 de junio
y dirigida al Fiscal Especial Marco Antonio Cortez. [Para
leer la carta, pulsar aquí.]
1. Carmen Judith Morán Cruz
El 29 de junio, un sujeto no identificado amenazó a Morán,
corresponsal de la agencia de noticias Centro de Reportes Informativos
sobre Guatemala (Cerigua) en Salamá, la cabecera departamental
de Baja Verapaz, por vía telefónica. Morán acababa
de regresar de una reunión mensual de capacitación con otros
corresponsales de Cerigua en Ciudad de Guatemala. Según Morán,
la persona que llamó, de voz masculina, le dijo: «Ya regresaste.
Es sólo para decirte que tienes 24 horas para que renuncies a Cerigua.
Ya me colmaste la paciencia por las publicaciones que tú haces
allí».
Diez minutos después, una persona llamó y reiteró
las amenazas, y añadió que si ella no obedecía, las
consecuencias iban a recaer sobre sus hijos, expresó Morán.
Una tercera amenaza telefónica se produjo el 3 de julio. El sujeto
que llamó afirmó tener controlado todos sus movimientos
y que como ella no había hecho caso, iba a matar a alguien de la
familia de la periodista. Morán cree que la misma persona realizó
las tres llamadas.
Morán considera que las amenazas constituyen una represalia por
las notas periodísticas que ella ha entregado a Cerigua. Según
la comunicadora, ella ha dado cobertura a la labor de la Asociación
para el Desarrollo Integral de las Víctimas de la Violencia en
las Verapaces Maya Achí (ADIVIMA), que ha realizado exhumaciones
de cementerios clandestinos en una zona donde civiles fueron masacrados
en 1981 durante la guerra civil guatemalteca.
Morán también relató al CPJ que había redactado
una nota sobre un acto proselitista que Efraín Ríos Montt,
candidato del oficialista Frente Republicano Guatemalteco (FRG) a las
elecciones del 9 de noviembre, realizó el 14 de junio. Ríos
Montt se vio obligado a suspender el acto cuando campesinos, algunos de
los cuales habían perdido familiares a causa de la violencia política
durante la guerra civil, lanzaron piedras y palos al candidato y a sus
partidarios.
2. Luis Barillas
El 23 de junio, un desconocido llamó a Barillas, corresponsal
del diario Prensa Libre en la localidad de Rabinal, en Baja Verapaz.
De acuerdo con Barillas, la persona que llamó dijo que esa era
la primera llamada «pacífica» y que se callara. Al día siguiente,
Barillas recibió otra amenaza telefónica. Esta vez el sujeto
que llamó le dijo: «Te vas a morir, puede ser que sean semanas
o meses pero te vas a morir». Barillas no pudo precisar si las dos llamadas
provenían de la misma persona.
En la madrugada del 4 de julio, un pequeño artefacto explosivo
fue lanzado al patio de la casa de Barillas. Nadie resultó herido
ni hubo daños materiales. El mismo día, Barillas viajó
a Ciudad de Guatemala con protección policial. El 5 de julio, el
padre de Barillas lo llamó y le dijo que la hermana del periodista,
quien también reside en Rabinal, había recibido un mensaje
anónimo con amenazas.
Además de su labor para Prensa Libre, Barillas trabaja para
el periódico Nuestro Diario y es el conductor y director
del noticiero «La Voz de la Parroquia», que se transmite por la emisora
católica Radio San Pablo.
Barillas cree que las amenazas y el ataque están vinculados con
la cobertura que realizó del mitin político celebrado por
Ríos Montt el 14 de junio en Rabinal.
3. Luis Eduardo de León
El 3 de julio, desconocidos entraron a la fuerza a la casa de de León,
periodista que trabaja en la unidad de investigación del diario
elPeriódico.
De León manifestó al CPJ que los desconocidos rompieron
la puerta del porche y la puerta principal de la casa. Los sujetos se
llevaron la computadora y varios disquetes con información de una
investigación de actos de corrupción oficial. Los desconocidos
también se apropiaron de documentos pertenecientes a la esposa
de León, quien había trabajado varios años en la
Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado de Guatemala (ODHA), y de
una grabadora y equipo de sonido, pero dejaron artículos valiosos
tales como efectos electrodomésticos, joyas de plata y efectivo.
El periodista cree que el robo está relacionado con su labor periodística.

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