Nueva
York, 1 de diciembre del 2005 – Mario Enrique Mayo Hernández,
periodista cubano preso que se había infligido heridas y había
realizado reiteradas huelgas de hambre para llamar la atención
sobre su difícil situación, recibió una licencia
extrapenal por motivos de salud hoy, a más de dos años y
medio de haber sido encarcelado en la ofensiva que el gobierno cubano
emprendió en marzo del 2003 contra la prensa independiente.
El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ, por
sus siglas en inglés) hizo un llamado al gobierno cubano, que ocupa
el segundo lugar en el mundo entre los gobiernos que tienen encarcelados
a más comunicadores, a liberar a los demás 24 periodistas
que están presos injustamente en las cárceles cubanas.
"Es horrendo que nuestro colega Mario Enrique Mayo Hernández se
haya visto obligado a recurrir a estas medidas extremas para lograr la
atención de las autoridades", declaró Ann Cooper, Directora
Ejecutiva del CPJ. "Su situación pone de relieve las difíciles
condiciones en que se encuentran los demás 24 periodistas cubanos
presos, quienes deben ser liberados inmediata e incondicionalmente".
Maidelín Guerra Álvarez, la esposa de Mayo Hernández,
declaró al CPJ que un oficial de la Seguridad del Estado le había
informado esta mañana que su esposo recibiría una licencia
extrapenal por motivos de salud por el plazo de un año. Cuando
ella y otros familiares se presentaron en la prisión Kilo 7, en
la provincia de Camagüey, para buscar al periodista, les informaron
que le habían concedido la licencia extrapenal debido al serio
deterioro de su sistema nervioso. En septiembre del 2005 Mayo Hernández
se infligió varias heridas y amenazó con terminar su vida,
señaló Guerra Álvarez.
Según las condiciones previstas en la licencia extrapenal, Mayo
Hernández debe presentarse todos los meses ante la Seguridad del
Estado y firmar un documento como constancia de que está en la
provincia. En noviembre del 2006, debe regresar a la prisión para
ver si le revocan la licencia extrapenal o se la prorrogan.
Mayo Hernández, director de la agencia noticiosa independiente
Félix Varela, fue sometido en abril del 2003 a un juicio sumario
a puerta cerrada en el que se le acusó de violar el Artículo
91 del Código Penal, que prevé largas sanciones de privación
de libertad o la muerte para todo el que actúe contra "la independencia
o la integridad territorial del Estado". Lo sentenciaron a 20 años
de cárcel.
En dos ocasiones en el 2003, Mayo Hernández se sumó a otros
periodistas presos en huelgas de hambre en reclamo de mejor alimentación
y atención médica y en protesta contra el maltrato a otros
reclusos. Mayo Hernández sufre de hipertensión y problemas
del aparato digestivo, según Guerra Álvarez.
En diciembre del 2004, Mayo Hernández fue llevado al hospital de
la prisión Combinado del Este en La Habana, donde le diagnosticaron
glaucoma en el ojo izquierdo e inflamación de la próstata,
indicó Guerra Álvarez. En julio de este año, Mayo
Hernández se declaró en huelga de hambre en protesta contra
su encierro, y como resultado de ello perdió 20 libras de peso.
Cuba es uno de los países con más periodistas encarcelados,
superado solamente por China. Dos periodistas cubanos fueron encarcelados
en el presente año, con lo cual se sumaron a otros 22 que han estado
presos desde la ofensiva gubernamental de marzo del 2003 contra la prensa
independiente y la oposición.
La mayoría de los periodistas están en cárceles ubicadas
lejos de sus hogares, lo que significa una carga más para sus familias.
Ellos han denunciado las deficientes condiciones sanitarias y la inadecuada
atención médica. También se han quejado de recibir
alimentos que huelen mal o están en mal estado. Muchos periodistas
sólo reciben visitas familiares cada tres meses y conyugales cada
cuatro meses.
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