Nueva
York, 11 de abril del 2005El dueño de un matutino de
la costa del Golfo de México que cubre crimen organizado y narcotráfico
fue asesinado el fin de semana en una emboscada, horas después
de supervisar el lanzamiento de una nueva edición del periódico.
El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ, por
sus siglas en inglés) expresó hoy alarma por el violento
ataque e instó a las autoridades mexicanas a realizar una pronta
y exhaustiva investigación.
Raúl Gibb Guerrero, 53, dueño y director general de La
Opinión, en el estado oriental de Veracruz, cayó víctima
de una violenta balacera cerca de la ciudad de Poza Rica alrededor de
las 10 p.m. del viernes, según informes de la prensa local e internacional.
Cuatro atacantes no identificados le dispararon al menos 15 balazos mientras
conducía en dirección a su casa en Papantla, de acuerdo
a esos informes.
Tras ser impactado por ocho balazos, tres en la cabeza, Gibb Guerrero
perdió control del vehículo y se estrelló. Fue declarado
muerto en la escena del crimen. Los atacantes huyeron en dos vehículos,
según la prensa local.
Más temprano esa noche, Gibb Guerrero visitó la ciudad de
Martínez de la Torre donde se lanzó una una nueva edición
de La Opinión, informó la prensa mexicana. Gibb Guerrero
había recibido amenazas anónimas días antes del ataque
pero no expresó preocupación, un editor de La Opinión
señaló al CPJ.
Según una cita de Reuters, el Subprocurador de Investigación
Especializada en Delincuencia de la Procuraduría General de la
República (PGR) José Luis Vasconcelos indicó que
"en el caso de Veracruz hubo señalamientos directamente hacia el
grupo del Golfo, y toda la red de corrupción, lo vimos en muchas
notas del diario. Lo que nos está acosando ahorita en estos casos
parece que sí es el narcotráfico".
Las autoridades estatales están investigando el asesinato con la
ayuda de más de 30 agentes federales, aseguró al CPJ el
Subprocurador para la zona norte de Veracruz Jorge Yunis Manzanares. No
se ha determinado el motivo; las autoridades no han descartado motivos
personales o profesionales.
La muerte de Gibb Guerrero es el segundo ataque violento contra un periodista
en México en menos de una semana. El 5 de abril, la reportera Dolores
Guadalupe García Escamilla quien cubre la fuente policial, recibió
varios disparos frente a su estación de radio en Nuevo Laredo,
una ciudad en la frontera con Texas asolada por una ola de violancia relacionada
con las drogas. García Escamilla sobrevivió pero sufrió
lesiones serias en el ataque.
|