24 de mayo del 2000
Jorge Madrazo Cuéllar
Procurador General de México
Ciudad de México
México
VIA FAX
Estimado Sr. Madrazo:
El Comité para Proteger a los Periodistas (CPJ) se encuentra
preocupado por la acción penal en contra de Melitón García,
reportero del diario de Monterrey El Norte, quien se encuentra acusado
bajo la ley electoral federal de obtener una credencial electoral de
manera fraudulenta. De ser hallado culpable, García podría
ser encarcelado por hasta seis años.
Los cargos contra García se desprenden de un reportaje divulgado
en dos partes por El Norte el 16 y 17 de mayo, en el que García
informa de su propio intento por obtener una credencial de votante con
un certificado de nacimiento falso. En el artículo, García
describe cómo coyotes, o gestores extraoficiales que se congregan
frente a oficinas gubernamentales, venden certificados de nacimiento
falsos por 1.000 pesos (US$110). Según el artículo 247
del código penal mexicano, es ilegal obtener una credencial electoral
falsa. Las autoridades del Instituto Federal Electoral, que remitieron
el caso a un fiscal especial para delitos electorales, argumentan que
García es acusado por sus acciones ilegales y no por su labor
como periodista.
Aunque creemos que los periodistas, como todo ciudadano, deben respetar
la ley, creemos que hay varias razones para cuestionar las acusaciones
contra García, y le pedimos urgentemente que nos dé más
información sobre el caso.
De acuerdo al código penal, es delito falsificar una credencial
de votante si el acto se comete con malicia o dolo. La ley reza: "Para
que el delito de falsificación de documentos sea sanciable como
tal, se necesita que ... el falsario se proponga sacar algún
provecho para sí o para otro, o causar perjuicio a la sociedad,
al Estado o a un tercero ...").
Claramente, las acciones de García no estuvieron motivadas por
malicia sino por la obligación de informar al público
sobre posibles fallas en el sistema de registro electoral. Debido a
que la intención de García no era cometer fraude electoral
sino precisamente evitarlo, creemos que el no violó la ley. En
su reportaje, García pudo demostrar que a pesar de las medidas
tomadas por las autoridades, sigue siendo relativamente fácil
obtener una cédula electoral falsa. Esta información es
sumamente importante dada la historia de fraude electoral en México.
Es responsabilidad de los periodistas vigilar a las autoridades públicas
e investigar cualquier posibilidad de abusos, problemas o fallas. Creemos
que García cumplía con este objetivo a su mejor capacidad
y sin intención criminal. Según el estatuto mismo, no
hay delito si no hay intención de delinquir. Por tal razón
le instamos a abstenerse de procesar este caso y a descartar las acusaciones
contra García.
Gracias por su consideración y aguardamos su respuesta.
Atentamente,
Joel Simon
Director Asociado